Google usa tres métricas llamadas Core Web Vitals para decidir si tu web merece aparecer arriba en los resultados de búsqueda. No son conceptos oscuros para ingenieros: miden exactamente lo que cualquier usuario siente cuando entra en una web. Si entiendes lo que miden, entiendes por qué importan.
LCP: ¿Cuándo ve algo útil el visitante?
LCP significa "Largest Contentful Paint". En cristiano: cuánto tiempo pasa desde que alguien hace click en tu enlace hasta que ve el elemento más grande de tu página (normalmente tu imagen de cabecera o tu título principal).
La referencia: menos de 2,5 segundos es bueno. Entre 2,5 y 4 segundos necesita mejora. Más de 4 segundos es malo.
Imagina que estás buscando un restaurante. Haces click en uno. Miras la pantalla. Esperas. Esperas. A los 4 segundos ves algo. Ya te has ido a los 3. Eso es exactamente lo que mide LCP y por qué afecta a tus reservas.
FID: ¿Responde cuando hago click?
FID mide el tiempo entre que un usuario hace click en algo (un botón, un enlace, un formulario) y el momento en que la página responde a esa acción.
La referencia: menos de 100 milisegundos es imperceptible. Hasta 300ms se nota. Más de 300ms parece que la web está rota.
Si alguien pulsa "Reservar mesa" y no pasa nada durante medio segundo, pensará que el botón no funciona y lo pulsará de nuevo, o peor, se irá a buscar otro restaurante.
CLS: ¿Salta el contenido mientras carga?
CLS mide cuánto se mueve el contenido mientras la página carga. ¿Has intentado leer un artículo y el texto saltó hacia abajo porque cargó un anuncio encima? ¿Has intentado pulsar un botón y en el último milisegundo aparece otro elemento y pulsas lo que no querías? Eso es CLS alto.
La referencia: menos de 0,1 es bueno. Más de 0,25 es malo y Google te baja en resultados.
Cómo saber tus puntuaciones
Entra en search.google.com/search-console si tienes Google Search Console configurado, o usa PageSpeed Insights (pagespeed.web.dev) con la URL de tu web. Te mostrará los tres valores con indicadores visuales de verde (bien), naranja (mejorar) o rojo (mal).
Si tienes alguno en rojo, eso está costándote posiciones en Google ahora mismo. No es algo que mejorar "algún día": es dinero que pierdes cada mes.